Tras su llegada a México en 1935, la diseñadora de origen cubano no sólo se enamoró de la herencia nacional, sino que con el tiempo conseguiría convertirse en uno de los referentes del diseño en México, gracias a exploraciones textuales y prácticas sobre objetos vernáculos y su traducción al lenguaje moderno.
Si bien, Clara visitó diferentes localidades para estudiar los usos y el vocabulario de piezas populares, su hogar —durante alrededor de 20 años— estuvo ubicado en la Ciudad de México, un estudio de 70 metros cuadrados situado en un inmueble proyectado por dos de sus contemporáneos más brillantes: Luis Barragán y Max Cetto. Se trata de un edificio de exterior cubista, ubicado en Melchor Ocampo que responde al periodo racionalista del Pritzker mexicano, quien probablemente también ideó el uso final de la estructura: albergar a artistas.
De este escenario se desprendieron un entramado de historias que van desde la íntima relación entre Porset y Barragán, hasta la creación de textos brillantes y piezas icónicas como la legendaria Butaque. Porset y su esposo, el artista Xavier Guerrero, habitaron el “Estudio A” durante 20 años, sin embargo la “habitación propia” de Clara se encontraba en el espacio contiguo, donde además de dedicar su pluma a la reconceptualización de una práctica de diseño más consciente, la trasladó a piezas clave, entre las que se ubican cinco obras presentadas en la galería Artek-Pascoe en 1947, diseñadas para cubrir las necesidades de un departamento de una sola habitación.
Hoy sabemos esto gracias a CO,MA, estudio de gestión cultural que, bajo la dirección de Habitación 116, en colaboración con la galería UNNO, comenzaron una ardua investigación sobre el trabajo de Porset en el “Estudio B” para dar vida a un proyecto sin precedentes: la recuperación de los procesos constructivos de Porset y del uso original del “Edificio para cuatro artistas”.
Por un lado está “Criollo”, cinco piezas diseñadas por H116 inspiradas en aquellas presentadas en el showroom de Aino y Alvar Aalto. Más que un murmullo del fantasma de Clara, H116 abstrajo la filosofía y los procesos de Porset para una reinterpretación contemporánea del mobiliario a partir de un artículo del New York Times publicado en 1947 que describía los objetos: un Butaque, un banco/mesa de apoyo, una mesa de comedor/ escritorio, un echadero/cama y un gabinete de guardado.
Así como Porset dia...